Percepción visual en la vida cotidiana
Crear etiquetas domésticas fáciles de reconocer
Una etiqueta funciona mejor cuando combina palabras breves, letras claras, buen contraste y una ubicación constante.
Para organizar cajones, recipientes reutilizables o estantes, escriba nombres concretos y evite frases extensas. Use un tamaño que pueda distinguirse desde la distancia habitual y deje espacio libre alrededor de las palabras. El fondo y la letra deben separarse claramente; una superficie con dibujos o textura puede dificultar la lectura. Coloque etiquetas equivalentes a la misma altura y en el mismo borde para que puedan localizarse con rapidez. Antes de completar todo un conjunto, prepare dos o tres muestras y compruébelas bajo la iluminación real del lugar.
Nombrar con pocas palabras
Elija términos directos y consistentes para que artículos parecidos no reciban nombres ambiguos o demasiado largos.
Conservar márgenes amplios
Deje espacio alrededor del texto y evite que perforaciones, bordes o cierres interrumpan las letras de la etiqueta.
Repetir la ubicación
Sitúe las etiquetas del mismo grupo en una posición constante para que el recorrido por el estante sea predecible.